Cuando llegaste a este mundo
encarnado en este cuerpo.
Realizando unos esfuerzos
de sufrimientos profundos,
ya tenias sentimientos.
Eras parte de una madre,
unidos por un cordón
que en realidad no se corta.
Y en ese espacio que te abres
es el manantial que aporta,
calor a tu corazón.
Ese amor que no se mide ,
que va dejando su poso,
que es de todo generoso,
para que beba quien pide,
amor de madre,
que sigue,
abrazando tu reposo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario