Me señalaron hacia donde debería de llorar ,y mis lágrimas se derramaron, aterrizando en unos mares nunca visitados .Lloré con mis ojos, con un nudo en mi garganta ,con mis ahogados pulmones, con todas mis entrañas encogidas ,en donde habían habitado mis hijos .Al igual que otras madres , en sus carnes, acogieron a los que hoy yo lloro .
Lloré sobre el camino marcado.
Cuando aquellos mares se agitaron, vi caminos bañados con otras lágrimas , de otras madres que lloraron con sus ojos, gargantas, pulmones y encogidas entrañas, como yo.
Lloraban, sobre un camino hecho con sus pies, hacia diferentes mares .
Lloraban a sus hijos.
Me encogí dentro de mi corazón y desde ese pequeño espacio, temblorosa me pregunté ..acaso las madres, podemos escoger en que mar nos derramamos ?.Que hijos debemos de llorar? .Y en ese momento comprendí ,que el mundo no tiene espacio ,en donde se puedan contener las lágrimas de una madre.